El edificio Floreal  nace como hotel alrededor del año 1945,  fundado por el matrimonio Smile, oriundos de Inglaterra, que una vez llegados a Uruguay se establecieron en Colonia de Sacramento como hoteleros y  a los pocos años deciden trasladarse al este, construyendo este hermoso edificio colonial que lo llamaron Hotel Floreal.

Floreal es el nombre del octavo mes del calendario republicano francés, concretamente Abril, el segundo de la estación primaveral y deriva del latín flos, que quiere decir flor, el origen del nombre será un secreto guardado para siempre con ellos…

Sobre el año  1969 comenzamos a estudiar la idea de abriri el restaurante, haciendo lo que hoy llamamos un estudio de mercado pero de un modo más sencillo… salía por las noche, se paraba frente a los restaurantes durante horas, contaba los autos y la gente que entraba, calculaba los precios de los platos y con sus conocimientos de costos de la materia prima, personal e impuestos sacaba números aproximados y el resultado le satisfacía. Era un diez por ciento de lo que ganaba con la casa de té.

Queríamos crecer, no teníamos nada que perder, como tampoco grandes responsabilidades y lo que era el costo mayor como el local, era propiedad de Jorge asique decidimos arriesgar.

Al principio tuvimos gran oposición de la familia, hubo quienes nos criticaron, nos decían que nos íbamos a fundir, que la plaza era difícil, que no sabíamos nada y si bien no teníamos conocimientos del tema, contamos con ayuda de quienes pusieron el hombro de diferentes maneras y nos daban ideas para poder concretarlo. Es el caso de Daniel y Susana, los hermanos de Jorge y de mi tía Susana que sabía de cocina y se ofreció trabajar con nosotros. Ella hacia el pan de nueces que acá no existía y también inventaba, e inventaba perfecto. Después fue todo un atrevimiento, somos muy atrevidos.

Las recepcionistas eran Susana, la cuñada de Jorge y a Margara, una prima hermana mía.

Estuvimos días ensayando cómo debíamos recibir a nuestros futuros comensales, yo simulando ser un cliente, ellas me recibían invitándome al restaurante y a modo de prueba me decían:

“Buenas noches señora” “Como le va?” “Puede pasar a cenar…” era como rezar un rosario, nos tentábamos y teníamos la sensación del ridículo, pero todo debía salir bien.

Si bien ellas debían cumplir el papel de anfitrionas bajo la consigna de que “el cliente tiene la razón”, nunca fueron meras acomodadoras, todo lo contrario, su misión fue hacer sentir a los clientes como en casa de amigos.

La noche del sábado 3 de Enero del 1970 inauguramos el Restaurante Floreal.
Teníamos todo listo para comenzar la función, estábamos todos ansiosos y a la expectativa esperando nuestros primeros comensales.
Los primeros en llegar, fue un matrimonio vecino que vivía en una casa muy coqueta a una cuadra del salón, eran muy buenos clientes del té pero sobre todo sumamente cordiales, siempre nos daban consejos y nos estimulaban a seguir adelante ya que nosotros éramos muy jóvenes y había un sentimiento paternalista entre quienes nos visitaban desde nuestros comienzos.

Llegaron muy temprano junto con otro matrimonio amigo de ellos. Y lo que siempre recuerdo de esa primera mesa, es que los hombres desencontrados con las mujeres se hacían piecitos por debajo de la mesa.
¡Nosotros no sabíamos que hacer!

Para la confección del primer menú, estuvimos meses estudiando detalle por detalle, haciendo pruebas en la cocina acordamos que debía ser chico, sabroso y con una presentación atractiva.
En aquella época, el auge espectacular que tiene la cocina de hoy que buscamos recetas por internet o las vemos en televisión, no existía, como tampoco había institutos gastronómicos, en todo el Uruguay había una sola escuela industrial que dictaba cursos de cocina pero su enseñanza era muy rudimentaria.

Así fue que con audacia y un poco de suerte, hicimos memoria de los platos de restaurantes que habíamos visitado en viajes, echamos mano a recetas familiares y de amigas, y logramos confeccionar nuestro primer menú a la carta, que por simple que ahora parezca, era gustoso e innovador.